Leche y sangre

Realizada en la Galería Montenegro de Madrid, la instalación incorpora el discurrir del tiempo: las paredes de la galería han sido recubiertas desde el techo hasta el suelo por bandas compactas y verticales de claveles rojos. Con el paso de los días los claveles se marchitan, dejan aparecer la blancura de las paredes y perfuman el ambiente.